
España apuesta por la jubilación flexible: la apuesta del Gobierno para afrontar la falta de trabajadores
El Gobierno español avanza en una nueva medida dentro de la reforma de pensiones: la jubilación flexible o reversible. El objetivo principal es incrementar la participación de jubilados en el mercado laboral y compensar, al menos parcialmente, la reducción de la población activa prevista para las próximas décadas.
Según destacan desde el Ministerio de Seguridad Social, esta modalidad permitiría que jubilados ya retirados puedan volver a desempeñar un empleo a tiempo parcial, entre un 40% y 80% de la jornada laboral, mientras mantienen un porcentaje de su pensión.
Un reto demográfico urgente
La OCDE advierte que para 2060 la población en edad de trabajar en España podría caer un 30%, con una reducción de más de 10 puntos en la tasa de empleo. Esta tendencia hace que se planteen estrategias innovadoras para garantizar el futuro del sistema de pensiones.
El Gobierno prevé que en los próximos cinco años la jubilación reversible signifique el 1,8% de los nuevos retiros anuales, lo que se traduciría en unos 6.000 retornos al trabajo cada año.
Incentivos y condiciones
La propuesta incluye un endurecimiento de la jornada mínima para acogerse a esta modalidad, que pasará del actual rango 25%-75% a un 40%-80% de la jornada laboral. A cambio, los trabajadores recibirán un incremento extra en su pensión, entre el 10% y el 20%, proporcional a la jornada trabajada.
Como novedad, los trabajadores autónomos también podrán incorporarse a esta fórmula.
Impacto económico limitado
El Ejecutivo reconoce que el impacto será modesto tanto en el mercado laboral como en el ahorro de las arcas públicas. Las estimaciones calculan un ahorro anual máximo de 285 millones de euros una vez la medida esté completamente aplicada, dependiendo del grado de jornada parcial.
El potencial de los trabajadores sénior
Un estudio de Fedea revela que los mayores de 55 años disponen hoy de mayor capacidad de trabajo y salud que generaciones anteriores: los hombres podrían extender su vida laboral ocho años más y las mujeres seis.
Ante este escenario, los expertos recomiendan un sistema de jubilación más flexible y gradual, que permita mantener el talento sénior en activo y reducir el efecto del envejecimiento poblacional en las pensiones.
La implantación de la jubilación flexible en España representa un paso hacia una mayor sostenibilidad del sistema de pensiones y una vía para aprovechar el valor de la experiencia laboral de los jubilados. Aunque su impacto inicial será limitado, se perfila como una herramienta clave para gestionar la escasez de trabajadores y reforzar el equilibrio económico de la Seguridad Social.